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Antiquia: Reducción de homicidios en medio de asesinatos de líderes y masacres – Medellín – Colombia


Aunque el departamento de Antioquia logró la menor tasa de homicidios durante el año 2023 con un total de 1.738 casos, y una disminución del 8,3 en comparación con los casos ocurridos en el 2022, el territorio sigue siendo un lugar peligroso para los líderes sociales y defensores de derechos humanos.

La alerta fue revelada por Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) en su Informe Anual 2023 de violencia en Colombia donde Antioquia ocupa el deshonroso segundo lugar a nivel nacional.

De acuerdo con el reporte, con corte al 28 de diciembre de 2023, un total de 22 líderes y defensores habían sido ultimados, donde llama la atención los casos sucedidos en Ituango, Norte antioqueño, donde cuatro de ellos fueron asesinados.

Óscar Yesid Zapata, defensor de Derechos Humanos e integrante de la Fundación Sumapaz, señala que los casos están relacionados con las disputas entre grupos al margen de la ley que buscan controlar el territorio, pero no es la única subregión afectada, también se volvieron recurrentes estos casos en el Oriente antioqueño.

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Explica Zapata que estas dos subregiones, a diferencia del Bajo Cauca, que fue la zona muy afectada por este flagelo, están en medio de una disputa entre ilegales que aún no se han consolidado en el territorio.

Homicidios en Antioquia

Hugo Arley Muñoz Palacio, miembro de la Junta de Acción Comunal (JAC) Las Auras, quien fue asesinado a balazos, al parecer por integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc).

“Todo esto a nosotros nos da unos patrones que nos permiten establecer unas lecturas: Ya no es el Bajo Cauca el sitio donde más líderes asesinan debido a que es una zona que ya se consolidó por parte de grupos armados, ya hay una delimitación territorial muy específica para estos grupos y esto tiene que ver con la reducción”, dice.

Caso contrario sucede el Norte antioqueño donde hay una confrontación permanente entre comandos armados de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), disidencias de las Farc con sus frentes 18 y 36, y Ejército de Liberación Nacional (Eln).

Para el caso del Oriente, la confrontación está entre estructuras armadas del Valle de Aburrá que se han desplazado hasta el territorio y grupos locales como ‘los Pamplona’ y el ‘clan Oriente, también llamado ‘clan Isaza’, conformado por herederos de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio.

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En estas subregiones no hay un ‘poder’ consolidado y repartido, por lo que los índices de violencia van en aumento.

Homicidios en Antioquia

César Tapias fue el  líder comunal asesinado el martes 4 de julio en la vereda Quebrada del Medio del municipio de Ituango.

“Generalmente cuando es contra un líder o una lideresa son varios factores los que influyen. Es porque el líder no se ha dejado captar, no se ha dejado instrumentalizar por el grupo, pero también porque el líder o la lideresa se convierte en un obstáculo para los proyectos políticos criminales de los actores armados, principalmente por eso”, acota Zapata.

Para Fernando Quijano, director de Corpades, analista e investigador del crimen urbano-rural y crimen transnacional, el departamento es un lugar peligroso para los líderes porque siempre han sido vistos como enemigos, como representantes de la guerrilla y de lo que no debería existir, por lo que muchos, al quedar en medio del fuego de bandidos, deciden silenciarse y guarda mucho de lo que deberían denunciar.

A esto se le suma que, cuando un actor armado está en una zona y se repliega o sale momentáneamente o permanentemente, el grupo armado que aparece en escena, “entran cobrando, entre comillas, que en esa zona estuviera el actor armado enemigo de ellos”, por lo que los líderes sociales y las comunidades son vistos como patrocinadores, auspiciadores y quienes protegen las acciones del enemigo.

Ya no es el Bajo Cauca el sitio donde más líderes asesinan debido a que es una zona que ya se consolidó por parte de grupos armados, ya hay una delimitación territorial muy específica

“Aquí ha sucedido mucho ahora que se han dado los enfrentamientos de Agc, Ejército Liberación Nacional, disidencias, la gente del Estado Mayor Central de las Farc, se han estigmatizados, se han macartizado y han perseguido líderes, incluso han asesinado líderes en el marco de estas disputas y controles territoriales”, comenta Quijano.

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Para Zapata y Quijano, la inoperancia de la Fiscalía General de la Nación, de los organismos de inteligencia, Policía, Ejército y Unidad Nacional de Protección, han dado vía libre a lo que ha estado y seguirá pasando si no se le pone atención que merece.

“Lo que uno ve es la repetición de la repetidora, sigue siendo lo mismo (…) desconociendo las amenazas, desconociendo los problemas que viven los líderes sociales y demás, o sea, no reconocen que los líderes sociales están bajo fuego, que están bajo amenaza, estigmatización, persecución y demás”, concluye Quijano.

El aumento de las masacres

El asesinato de líderes no es el único punto negativo que dejó el 2023 para Antioquia, el departamento también ocupó el segundo lugar de las masacres ocurridas durante todo el año al llegar a 12, lo que representa un aumento de 41,7 por ciento con relación a las registradas en el año inmediatamente anterior.

La facilidad con la que estos hechos se han estado cometiendo en municipios como Campamento, Ciudad Bolívar o Venecia, donde ocurrió la última matanza del 2023, señala Zapata, es por el poder territorial que tienen los grupos armados, lo que les permite actuar con total libertad.

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“Esto obedece a un control territorial que se ha consolidado a partir de acciones, a partir de acciones justamente de avance y de ausencia de Estado
”, recalca.

Esta misma visión la tiene Quijano quien, además de relacionarlas con la toma de territorios, las vincula a una estrategia para implantar terror e implantar un sistema de silencio de comunidades.

LAURA ROSA JIMÉNEZ VALENCIA
REDACTORA EL TIEMPO – Medellín
En X: @Laura_Rossa





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