La Estrella TV

#ElCanalSiderense

El mosquito triunfador | Vanguardia.com


Columna de opinión de Donaldo Ortiz Latorre

Viene con fiebre, malestar y un dolor de cabeza insoportable. Dicen que es el dengue que en Bucaramanga y su zona metropolitana está de fiesta. Ahí va el dengue que pasa fronteras, casas, estratos y ya provoca varias muertes.

Bucaramanga registra “2.666 casos activos por dengue a corte de Semana Epidemiológica 14. El ranking posiciona ahora a Real de Minas como el cuarto barrio en el listado de casos notificados en Bucaramanga por esta enfermedad. Y siguen liderando Provenza, Colorados y Campo Hermoso”.

Nos preguntamos qué está haciendo la Secretaría de Salud de Bucaramanga, además de poner comparendos. ¿En qué actividad científica eficaz se están gastando el dinero que se requiere para controlarlo? Con tanta universidad que tenemos, por qué no copiamos aunque se, a la Universidad de Antioquia, que logró convertir a Bello “en el primer municipio de Latinoamérica en controlar el dengue”.

“En términos estadísticos, este logro se mide en el hecho de que Bello pasó de tener 17.000 reportes de casos de esta enfermedad en 2017 a solo 21 el año pasado, lo que indica que el dengue llegó a niveles tan bajos que dejó de ser un problema de salud pública”.

Y todo porque los acuciosos funcionarios de su Secretaria de Salud participaron “desde 2015 en una alianza con la Universidad de Antioquia, “con el cual se dio inicio al proyecto ‘Eliminar el Dengue Desafío Colombia’.

Todo consistió en infectar a los mosquitos que transmiten el dengue con una bacteria llamada wolbachia, la cual los esteriliza. Una de las particularidades de esta bacteria es que solo afecta a dichos zancudos, pero “no a animales de sangre caliente ni a las personas”.

En conclusión, se pueden hacer políticas eficaces con la ciencia, la creatividad y cierta audacia, para que se controlen enfermedades que como el dengue van en aumento. ¿Si lo hizo el municipio de Bello, por qué no Bucaramanga?

Nota: Necesariamente toca hablar de la estrella ganada en un partido muy sufrido y luchado minuto a minuto. Llegó al fin la estrella y agradecemos esa felicidad colectiva que produce el fútbol… Gracias Dudamel por ennoblecerlo.

Albert Camus decía: “Pronto aprendí que la pelota nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Eso me ayudó mucho en la vida, sobre todo en las grandes ciudades, donde la gente no suele ser siempre lo que se dice derecha”.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.



Source link