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Santa Fe y Bucaramanga, la batalla definitiva en busca de la estrella: final de infarto


Ha sido una semana de mucha angustia, de espera insoportable, de tensión, incluso de padecer alguna enfermedad extraña del corazón, eso ha sido para los hinchas de Santa Fe y Bucaramanga, que con los nervios destrozados solo esperan que la pelota ruede ya, que empiece la batalla final y que pase lo que tenga que pasar, y que gane el que tenga que ganar, pero que no sean ellos, es lo que piden, en medio de sus oraciones.

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Ya lo que fue, fue; ya el que rezó, rezó, y resta esperar quién lo hizo mejor, lo demás sucederá en el terreno de juego, ahí donde los 22 jugadores, los rojos y los amarillos, los leones y los leopardos, sacarán los dientes y las garras para ir por esa corona, ya ambos equipos prepararon el partido, diseñaron la estrategia, afinaron la puntería, practicaron los penaltis –por si es que toca llegar a semejante suplicio–, ya los técnicos tomarán las decisiones finales, a ver quién entra y quién sale de última hora, y los capitanes preparan su grito de batalla para contagiar a los suyos en el camerino, justo antes de pisar el césped. 

Final Santa Fe y Bucaramanga

Foto:Alcaldía de Bogotá

Eso hace parte de su intimidad de equipo, lo de los hinchas es preparar su fiesta, que esta vez será con casa roja, con El Campín, a reventar de pasión santafereña y con una mínima parcialidad amarilla que querrá hacerse sentir como si fueran millones en medio del infierno que será ese estadio donde mandan los leones.

La diferencia entre rojos y amarillos 

El 1-0 del partido de ida es la diferencia que los separa, es lo que tiene tan ilusionada a toda Bucaramanga, esa ciudad que vive el sueño placentero de tener la estrella tan cerca, su primera estrella, lo dicen y no se lo creen, y están convencidos de que el destino no les puede arrebatar semejante oportunidad de gloria, y todo gracias a ese gol de Fredy Hinestroza, que es el que los tiene así, delirantes, porque entre ellos el optimismo es gigante, no piensan ni por descuido en que se les va a escapar el título, por algo entraron a la cancha cuando se acabó ese primer partido de la final, como para amarrar entre todos esa estrella, para que no se les escape.

Bucaramanga vs. Santa Fe

Foto:Dimayor

En Santa Fe quedaron heridos, no esperaban empezar perdiendo la final, no esperaban tener un partido tan deslucido, no justo ahora, no querían poner a sufrir a su gente ni revivir viejos fantasmas ni viejas pesadillas de títulos perdidos en casa, pero así se dieron las cosas, por eso mismo, en Santa Fe sintieron tocado su orgullo y quieren salir a demostrar de qué están hechos, recordar que fueron el mejor equipo de los cuadrangulares, que son poderosos en casa, que han dado batallas heroicas, que tienen a una multitud para alentarlos, y que tienen leones de la talla de Daniel Torres, Andrés Marmolejo y Hugo Rodallega. 

Ser de Santa Fe, ellos lo saben bien, es estar blindado para estas situaciones de drama, es tener coraza de acero para las adversidades, por eso esa afición se concentra en su propio trabajo, ese de alentar con fidelidad y pasión durante los 90 minutos y esperar que se les dé la conquista de la décima estrella. El jefe de la manada, Rodallega, ya les dio una voz de aliento a los más descompuestos santafereños en estos días de ansiedad, les habló con una convicción de quien promete dejarlo todo por esta final. “Simplemente enfoquemos nuestras fuerzas, en el sábado, tenemos que hacernos sentir, leones, es nuestro objetivo, luchemos juntos, es el todo por el todo, en nuestra casa hemos sentido su presencia y fuerza a lo largo del semestre, la final tiene que ser histórica”, escribió el goleador.

Bucaramanga Vs Santa Fe

Foto:Jaime Moreno

Bucaramanga también se motiva porque este año, en el que ha tenido su campaña espectacular –fue el mejor de la fase todos contra todos–, hizo de Bogotá su plaza predilecta, como si no le afectara nada, ni la altura, como si también fuera su casa. En El Campín tuvo la osadía de vencer a Millonarios y al propio Santa Fe, y ese par de victorias son como un envión de optimismo. “No es un partido igual que el resto de la temporada, este tipo de partidos de los últimos 90 minutos son emocionalmente muy exigentes. Ellos (los jugadores) están preparados. Hemos crecido en este tipo de momentos”, dijo el técnico Rafael Dudamel.

Las finales, suele decirse, se definen por detalles, un descuido estropea toda una ilusión, y un momento de lucidez es capaz de modificar las emociones. Santa Fe tendrá la inevitable presión de arrancar abajo en el marcador, así que debe apelar a su paciencia para encontrar el primer gol, que sería el empate parcial en la serie. A Bucaramanga le tocará aguantar el muy seguro vendaval inicial, y con el reloj como mejor amigo, y con su juego valiente y organizado, ir esperando a que el desespero se apodere del rival. En Bucaramanga no piden más goles, no se obsesionan con eso, saben que con ese 1-0 puede ser suficiente.

 Lo dijo el propio Hinestroza: “Con un 1-0 se puede ser campeón. Vamos a ir a Bogotá a trabajar los 90 minutos que faltan, con humildad y trabajo. Este equipo merece mucho más por todo lo que ha hecho”.

No queda más que decir por ahora, el resto de la historia se conocerá esta noche, cuando veremos la descomunal fiesta del campeón y el llanto eterno del perdedor. ¿A quién le tocará qué?

PABLO ROMERO

Periodista de DEPORTES

@PabloRomeroET

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